Preguntas frecuentes

Seguro que hay un montón de cosas que te estás preguntando, y es probable que la respuesta que buscas esté en esta página. Hemos recopilado las preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros pacientes y las hemos contestado de forma concisa para ti.

¿Qué es la ortodoncia?

La Ortodoncia es una rama de la Odontología especializada en el diagnóstico, prevención y tratamiento de las irregularidades dentales y faciales. Se ocupa de colocar adecuadamente los dientes en la arcada, corregir problemas de mordida y guiar el crecimiento de los maxilares cuando están alterados. La práctica de la ortodoncia requiere de un preparación profesional específica para el diseño, aplicación y control de aparatos correctores, para llevar a los dientes, labios y mandíbulas a su alineación correcta y alcanzar así un perfecto equilibrio facial.

¿Qué es un ortodoncista?

Un ortodoncista es un especialista en el diagnóstico, prevención y tratamiento de las alteraciones dentales y faciales. El ortodoncista es un médico estomatólogo u odontólogo que ha completado su formación con la especialidad de ortodoncia, que ocupa un programa complementario de tres años de estudios universitarios y cuya práctica profesional está limitada a esta especialidad.

¿A que edad puede realizarse un tratamiento de ortodoncia?

Tanto los niños como los adultos pueden beneficiarse de un tratamiento de ortodoncia, porque los dientes pueden ser movidos a su posición correcta a cualquier edad. Se recomienda que los más pequeños se realicen una revisión de ortodoncia antes de los 7 años. Algunos problemas de ortodoncia se corrigen más fácilmente si se realiza un tratamiento precoz. Esperar hasta la aparición de los dientes definitivos, ó hasta que el crecimiento mandibular esté completado, puede hacer que el tratamiento de ortodoncia sea más complicado.

Es aconsejable una revisión de ortodoncia siempre que se detecte algún problema relacionado con la posición de los dientes.

¿Qué provoca los problemas ortodóncicos?

La mayoría de las maloclusiones son hereditarias. La herencia incluye dientes apiñados, demasiado espacio entre los dientes, dientes que faltan o que sobran, y una amplia lista de irregularidades mandibulares, dentales o faciales.

Las no hereditarias pueden ser consecuencia de un trauma (accidente), chuparse el pulgar, los dedos o el chupete, obstrucción respiratoria por amígdalas o pólipos, enfermedad dental o pérdida prematura de dientes de leche o permanentes. Sean hereditarios ó adquiridos, algunos de estos problemas afectan no solamente a la alineación de los dientes sino también al desarrollo facial y la apariencia.

¿Cuáles son los problemas ortodóncicos más habituales?

Apiñamiento: Los dientes pueden estar mal alineados porque el arco dental sea pequeño ó los dientes sean grandes. El hueso y las encías sobre las raíces de una boca con los dientes muy apiñados pueden volverse delgados y retroceder como resultado de ese apiñamiento. Dientes impactados (dientes que deberian haber salido, pero no lo han hecho), una mala oclusión y un aspecto no deseado puede ser el resultado del apiñamiento.

Los dientes superiores están salidos: Los dientes superiores que sobresalen mas allá de su cierre normal tienen tendencia a generar problemas, a menudo indican un mal encaje de los dientes de atras (especialmente los molares) y puede indicar también un crecimiento desigual de las mandíbulas. Con frecuencia los dientes superiores salidos estan asociados con una mandíbula inferior que es corta respecto a la superior. El hábito de chuparse los dedos puede también provocar este efecto.

Sobremordida: la sobremordida ocurre cuando los dientes incisivos inferiores (los dientes frontales) cierran por debajo de los superiores quedando escondidos por estos. Cuando los dientes frontales inferiores cierran por detrás, tienden a morder la zona del paladar o la encía interior de los dientes superiores, produciendo un desgaste de la zona del hueso del paladar y un elevado grado de incomodidad. Provoca además un mayor desgaste de los incisivos superiores.

Mordida abierta: nos encontramos ante una mordida abierta cuando los dientes incisivos superiores e inferiores no se tocan al intentar encajar los dientes o al morder. Este efecto de falta de encaje de los dientes frontales traslada toda la presión de la mordida a los dientes de atrás. Esta presión excesiva hace que la masticación sea insuficiente y provoca una significativa erosión y desgaste de los dientes.

Espacios dentales: Si hay falta de algún diente, estos son pequeños o el arco dental es muy ancho, pueden aparecer espacios abiertos entre los dientes. Normalmente esta situación puede producir lesiones en las encías así como un aspecto desagradable.

Mordida cruzada: El caso más común de mordida cruzada es cuando los dientes superiores encajan por dentro (hacia la lengua) de los inferiores al morder. Es muy común una intervención de ortodoncia es estos casos debido a la incomodidad que produce esta anomalía al masticar.

Los dientes inferiores están salidos: es una anomalía que se da en pequeña proporción y ocurre cuando los dientes inferiores están más adelantados que los superiores. Es necesario realizar un correcto control del crecimiento de las mandíbulas para poder corregir este problema desde el inicio.

¿Por qué es importante un tratamiento de ortodoncia?

Los dientes torcidos y en mala posición, al ser difíciles de limpiar y mantener con buena salud, pueden contribuir a que se produzcan caries, enfermedades en las encías y pérdida de los dientes. Otros problemas de ortodoncia no resueltos pueden producir: superficies de los dientes en mal estado, masticado ineficiente, elevado estrés en el tejido de las encías y en los huesos que soportan los dientes, mala alineación mandibular y sus articulaciones, produciendo dolores de cabeza crónicos o dolores en la cara o el cuello.

Si no se tratan los problemas de ortodoncia, éstos pueden empeorar. El tratamiento a través de un especialista para corregirlos tiene un coste inferior al que tendría la solución de los problemas no solucionados e incluso empeorados por la falta de tratamiento de ortodoncia.

En lo estético, la ortodoncia ayuda también a tener una apariencia saludable y a la autoestima. Ésta última mejora a medida que el tratamiento de ortodoncia coloca los dientes, labios y cara en el lugar que les corresponde y en su justa proporción. En este sentido, el tratamiento de ortodoncia puede beneficiar también a las personas social y profesionalmente, así como mejorar la actitud de las mismas ante la vida.

¿Cómo puedo encontrar un especialista que me resuelva mi problema de ortodoncia?

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¿Cuánto cuesta un tratamiento de ortodoncia?

El coste de un tratamiento depende de muchos factores, desde la dificultad del problema del paciente hasta el tipo de técnica escogida para resolverlo. Es un tema que queda resuelto después de realizar el diagnóstico correspondiente antes de iniciar el tratamiento. La mayoría de los ortodoncistas suelen ofrecer una planificación de los pagos que se ajustan a las necesidades de cada persona haciendo que el coste del tratamiento sea asequible.

¿Cuánto dura un tratamiento de ortodoncia?

En general, la duración del periodo activo de un tratamiento de ortodoncia puede ser de entre 12 meses y tres años. Los tratamientos interceptivos, o tratamientos precoces, pueden incluso durar menos. La duración depende del tipo de problema que tenga el paciente y de la cooperación que el paciente muestra a lo largo del tratamiento.

Un tratamiento de ortodoncia nos compromete a todos durante un tiempo pequeño si lo comparamos con que los beneficios del mismo. Unos dientes sanos y una hermosa sonrisa, nos van a durar para toda la vida. Unos dientes correctamente alineados se ven mejor, trabajan mejor, contribuyen al bienestar físico general y mejoran la autoconfianza.

Los aparatos de ortodoncia, ¿duelen?

Mucha gente tiene algunas molestias al inicio del tratamiento, en el momento de la colocación del primera aparato. Una vez colocados, los dientes pueden volverse más sensibles y sufrir presiones durante cuatro o cinco días. El paciente puede sobreponerse a estas sensaciones con un simple analgésico tal como el que se toma cuando tiene un dolor de cabeza. El ortodoncista puede recomendar la mejor solución para estos síntomas que se dan al inicio. Los labios, las mejillas y la lengua pueden también irritarse durante la primera y segunda semana de tratamiento hasta que se acostumbran a los aparatos.

¿Necesitas tener algún cuidado especial con los dientes durante el tratamiento?

Los pacientes con aparatos deben evitar comer alimentos duros o pegajosos. No deben morder bolígrafos ni lápices porque morder cosas duras puede estropear los aparatos. Si los aparatos se estropean la consecuencia será un tratamiento más largo y visitas extra al ortodoncista.

Mantener los dientes y el aparato limpios requiere más tiempo y un cepillado dental más preciso, y debe ser realizado a diario para mantener los dientes y las encías saludables durante el tratamiento. No limpiarse correctamente los dientes puede suponer más visitas al profesional para realizar una limpieza a fondo.

El ortodoncista y sus auxiliares suelen enseñar a los pacientes los cuidados que deben tener con sus dientes, encías y aparatos durante el tratamiento: Les explicará al paciente y sus familiares con que frecuencia debe cepillarse los dientes, como usar elementos adicionales para mantener la higiene (hilo dental, cepillos interproximales, enjuagues dentales, duchas dentales…) y cualquier otro cuidado que deba tener para mantener una excelente salud bucal.

¿Hasta qué punto es importante la cooperación del paciente en un tratamiento?

Un tratamiento de ortodoncia exitoso es una camino de dos vías que requiere la cooperación y el esfuerzo por parte del ortodoncista y del paciente. Para completar con éxito el plan de tratamiento, el paciente debe mantener una cuidadosa higiene bucal, usar los aparatos que el especialista recomiende y asistir puntualmente a sus citas. Los aparatos rotos o en mal estado pueden alargar el período de tratamiento y tener efectos indeseados para el mismo. Los dientes solo pueden ser movidos a su lugar por fuerzas aplicadas correctamente por los aparatos prescritos.

Durante el tratamiento de ortodoncia deberá seguirse manteniendo la visita regular el dentista habitual. En el caso de pacientes adultos con problemas periodontales puede ser también necesario seguir un correcto tratamiento con un periodoncista.